"Mi perro es educado, el grosero fue el conductor": la queja de un usuario de autobús en Padua por no poder viajar con su dálmata
Un hombre ha denunciado el trato recibido por parte de un conductor de autobús que se negó a dejarle subir con su perro, un dálmata llamado Axel, pese a que ya había viajado en otras ocasiones sin problemas.
El incidente, ocurrido en la provincia de Padua, en Italia, ha provocado la intervención del Ayuntamiento y la revisión del caso por parte de la empresa de transporte.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 18 de febrero en una línea de autobús en la provincia de Padua, en el norte de Italia. Mattia, propietario de un establecimiento dedicado al cuidado de mascotas, se dirigía a su trabajo junto a su perro cuando el conductor no abrió la puerta del vehículo y le indicó desde el interior que el animal era demasiado grande.
El conductor alegó que el perro no llevaba el vozal puesto
Según el afectado, tenía toda la documentación en regla y llevaba el vozal obligatorio, aunque en ese momento aún no se la había colocado. “Lo tenía en la mano y se lo enseñé claramente”, explicó.
Asegura además que el conductor ni siquiera abrió la puerta para hablar con él y que el autobús arrancó sin permitirle subir.
El hombre denuncia también que el conductor le hizo un gesto obsceno antes de marcharse, lo que aumentó su malestar por lo ocurrido. Por su parte, el conductor ha defendido su actuación alegando que el reglamento exige que los perros lleven la musera puesta para poder acceder al autobús.
Tras quedarse en la parada, Mattia se vio obligado a recorrer a pie cerca de 40 minutos hasta su lugar de trabajo, lo que provocó retrasos en su jornada y la pérdida de al menos una clienta.
El afectado, que trabaja a diario con animales, lamentó especialmente el trato recibido. “Lo peor no es el perjuicio laboral, sino la sensación de que te tratan como si fueras un problema por estar con tu perro. Para mí no es un accesorio, es parte de mi vida”, explicó.
El caso ha llegado al Ayuntamiento de Cadoneghe, cuya vicealcaldesa, se ha puesto en contacto con la empresa de transporte para esclarecer lo ocurrido.
La compañía ha pedido explicaciones al conductor y está previsto un encuentro entre las partes en los próximos días.
Mattia insiste en que su perro está acostumbrado a viajar en transporte público y nunca ha causado incidentes. “Es un animal tranquilo y educado. Solo pido que se me trate con respeto”, afirmó.
