La reflexión de Arturo Pérez-Reverte: "Cada dos o tres generaciones de españoles, una acaba en el exilio. Y es triste..."
El conocido escritor y académico Arturo Pérez-Reverte comparte con frecuencia en sus redes sociales reflexiones importantes y con un fuerte componente histórico que pueden servir para comprender con mayor facilidad la actualidad en la que se sumerge España, sea cual fuere el ámbito. Hace unos días, asimismo, el intelectual dejó una frase para profundizar sobre la huella de la historia española: "Mi abuelo decía ‘aprende francés, porque de cada dos o tres generaciones de españoles ilustrados, una acaba en el exilio. Y es triste llegar ignorando el idioma’".
Reverte recuerda así no solo la advertencia de su abuelo, sino un patrón que ha marcado a varias generaciones de españoles. El más reciente, el exilio español tras la Guerra Civil, que forzó a más de medio millón de personas a huir hacia Francia o América según los registros. Entre ellos, gran parte de la élite cultural española: políticos, intelectuales, maestros...
Un país con el idioma francés como lengua oficial, lo que da sentido a la reflexión del abuelo de Pérez-Reverte con la que asegura que dicho idioma es una baza importante en caso de exilio obligado. "Acuérdate de lo que contaba Moratín de Goya en Burdeos: El pobre ha llegado ciego, sordo y sin saber francés", añadía el académico en su reflexión.
Así, a lo largo de la historia Francia ha sido refugio de muchos de los españoles que por distintas razones acababan en el exilio. Eso sí, sin dominar el idioma, lo que dificultaba su integración y capacidad de participación en la vida intelectual del país de acogida.
Historia de España, un país marcado por el exilio: del gran éxodo de 1939 a la expulsión de musulmanes o judíos
Anteriormente a la Guerra Civil, episodios que marcaban el exilio ya había pasado también en el siglo XIX, o lo que es lo mismo, unas generaciones atrás. Con los numerosos conflictos internos que tuvieron lugar a lo largo de estos años, especialmente tras la invasión de las tropas francesas de Napoleón, muchos españoles tuvieron que huir del país, con Francia también como principal destino. Pero también liberales perseguidos durante la restauración absolutista de Fernando VII, carlistas, republicanos tras la Primera República o la Restauración borbónica.
La primera gran salida de contingentes de población fue ocasionada con la toma de Granada a finales del siglo XV, en el episodio final de la Reconquista, cuando un número de andalusíes se exiliaron al norte de África o también la expulsión de judíos, hacia territorio africano, Oriente Medio o el resto de Europa.
En el siglo XVI, la represión inquisitorial provocó también el exilio de un número de protestantes o personas que no defendían las creencias religiosas, mientras que en el siglo XVIII, tras la Guerra de sucesión española, defensores de la Casa de los Austrias tuvieron que abandonar el país por la represión borbónica, hecho considerado como el primer exilio político. En este siglo también tuvo lugar la expulsión de los jesuitas de 1767 hacia otros distintos países de Europa (especialmente a los Estados Pontificios) por las dificultades de permanecer en España, sobre todo tras la disolución de la Compañía.
Y así, prácticamente en todos los siglos desde la fundación de España ha existido una generación que, por diversas razones, se ha visto obligada a exiliarse, con el país galo como destino principal por su cercanía geográfica y afinidad cultural.
