La Cervecería Alemana es un templo añejo, pero puntero, de la caña y la tapa. Yo lo veo como la mejor gruta de la cenefa de locales concéntricos a la Plaza de Santa Ana, que es, ella sola, como la celebración del gran día de la terraza, sólo que todos los días, incluyendo las noches, obviamente. Ahora que el gentío se mata por pillar silla en una terraza, ahí tenemos la Cervecería Alemana, que no es terraza sino un interior de parado sosiego, con esa cosa de cueva fastuosa del tiempo detenido que tiene bar magnífico... Читать дальше...