Una mujer completamente descalza toma el sol sobre la arena. -No puede usted pasar porque estoy descalza. - No importa, señora. - Es que estoy descalza hasta el cuello (Tono). También la mujer de la playa está descalza hasta el cuello. Un sol voluntarioso se esfuerza por abarcar un cuerpo que carece de límites . No es una mujer gordita, con el encanto frutal de unos kilos de más, graciosamente distribuidos por arriba y por abajo, en los que se puede recrear la mirada. Es una mujer excesiva, desahuciada de su propia anatomía... Читать дальше...