Rafa Mir confiesa lo que se compró con su primer sueldo como futbolista profesional: "No está nada mal"
Ser jugador de fútbol profesional es prácticamente sinónimo de ser millonario. Y lo más complicado del asunto es que se trata de chavales muy jóvenes que aún no han madurado o les falta por madurar. Por eso, muchos de ellos cometen auténticas locuras, con gastos desmesurados y superflúos.
