La AP-9 sigue siendo un saco sin fondo. Para los usuarios tiene unos peajes disparados, pero también para quienes nunca pisan la principal autopista de Galicia: el Gobierno, en este caso el central, se gasta más de 83 millones de euros al año de las arcas públicas, que paga a la empresa concesionaria , Audasa, para compensar a los usuarios más habituales y rebajarles algo el importe del peaje. Para el resto, los menos habituales, el viaje entre los dos extremos de la autopista, es decir, de Ferrol a Tui... Читать дальше...