El legado de los 32
A veces sucede que las palabras son insuficientes, que todo o casi todo está dicho, y el dolor y la rabia nos compele a cambiar las armas de la razón, por las que el invasor emplea para evadir la razón; cuando la denuncia destruye el escudo de mentiras —no existe, por ejemplo, el Cártel de los Soles, ha confesado el Departamento de Justicia yanqui— y pone en evidencia los objetivos reales, pero la red de medios imperiales repite las mismas falsedades, y la verdad queda acorralada en espacios ínfimos... Читать дальше...
