'Hay gente –no sé por qué– que tiene una especie de imán para que le pasen cosas raras, y mi amigo Trustmi es uno de esos. Yo no lo había vuelto a ver desde aquella vez en la que le había dado la venada de las clotoides, venada que me dio pie a escribir un relato que se publicó en Nevasport en este enlace.
Trustmi es de esos amigos de los que no sabes si echar de menos sus excentricidades o echarlas de más. Por eso, dudé un poco cuando me propuso ir a esquiar unos días a los Dolomitas. Pero acababa de leer un reportaje sobre esas montañas... Читать дальше...