Nadie dijo que sería fácil, tampoco nadie se atrevió a predecir que sería tan sufrido e incomprensible con un 4-0 a favor. El mal partido del no estropeó su sueño de clasificarse de clasificarse para las semifinales de la
Champions League. Al
Borussia Dortmund no le sirvió de nada ir a pecho descubierto pero estuvo cerca del milagro y de recordarle a los azulgrana fantasmas del pasado. Los de
Flick tuvieron un mal día quizá cuando el Barça pensaba celebrarlo a lo grande. Pero solo fue eso, un mal día.
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