Primero hay que borrarse gastando goma y recién después es posible corregirse sacando punta. Y en este sentido Rodríguez --en estos días en que social y socialistamente con el PSOE a punto de psé a tantos les dan tantas ganas de borrarse-- siempre se acuerda de la preciosa edición/objeto de The Original of Laura. La novela inconclusa (más bien las fichas sueltas) en la que trabajaba Vladimir Nabokov antes de concluir él.