'Como es habitual, en verano es casi obligado volver a Port del Comte, nuestra casa de invierno, para verla llena de colores verde intensos y recorrer sus montañas otra vez, pero en lugar de hacerlo con botas de esquí, lo hacemos con zapatillas y ropa ligera.
Esta vez dejaremos atrás la zona abierta para el esquí y nos centraremos sólo en Estivella, ese maravilloso rincón de Port del Comte que en verano también brilla con luz propia.
¿Empezamos?
La ruta que realizamos es apta para casi todos los públicos y no es exigente físicamente, aunque hay que pensar que casi toda ella transcurre por encima de los 2000m, así que tampoco es un paseo. Y nos va a llevar hasta la cumbre más alta del Solsonès, El Pedró dels Quatre Batlles (2386msnm), pasando antes por la Tossa Pelada (2379msn...'