La protección del faro de Trafalgar como BIC amenaza el proyecto del hotel de lujo
El Boletín Oficial del Estado (BOE) recoge este lunes la decisión de incoar expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, en la categoría de monumento, a favor del Faro de Trafalgar. Es decir, Patrimonio quiere que este emblema de la costa gaditana sea un BIC, por lo que se refuerce y garantice su protección. Suena bien esta música pero quienes conocen la melodía saben que en esta partitura asoman numerosos borrones. Pues son demasiados esos bienes 'protegidos' que, sin la financiación necesaria ni las actuaciones pertinentes, quedan sumidos en un estado ruinoso. Muy cerquita de este faro, de los Caños de Meca en Barbate, se encuentra el mismísimo Vaporcito de El Puerto cuyas maderas se desgajan del casco porque no hay administración que se atreva a tocarlo y darle el último empujón para su derrumbe. Este paso reciente es una victoria de los ecologistas y vecinos que reclamaban su protección ante el proyecto de hotel de lujo que contaba con la luz verde precisamente del actual Gobierno de España. Desde que se intentara por segunda vez (2019) convertir este lugar emblemático en un espacio dedicado a la hostelería y el ocio, se levantaron las voces y se organizaron manifestaciones: el faro no se vende. Ahora, la tramitación del expediente para convertirlo en BIC amenaza la posibilidad de que fragüe este plan. Hay que recordar que en 2023 se concedió la gestión de estas instalaciones en forma de concesión a la empresa sevillana Pentágono Colon SL, que con un coste de proyecto cercano al millón de euros (838.850) se encargaría de la construcción de un centro de interpretación además de un proyecto de restauración para completar su uso hotelero. Tanto Puertos del Estado como el Ayuntamiento de Barbate aún no se han pronunciado a la espera de conocer las intenciones completas del ministerio. No obstante, se registra cierta inquietud, pues entienden que esa catalogación como BIC ha de venir acompañada de una financiación para la protección . Su uso hotelero asegura el cuidado y el mantenimiento, pero el rechazo al proyecto obliga a la administración a realizar estas labores y en ocasiones supone un deterioro del monumento por la dejadez y/o la falta de presupuesto. Amén de que este negocio suponía la creación de varios puestos de trabajo y la puesta en valor de la zona. La catalogación de Bien de Interés Cultural tiene por objetivo « la protección patrimonial de los valores históricos , científicos y técnicos del bien, sin que dicha protección pueda suponer interferencia alguna para las competencias previstas en el Texto refundido de la Ley de Puertos del Estado y Marina Mercante, respecto de los cometidos que sean necesarios para la planificación, coordinación y control del sistema de señalización marítima español«. El Faro de Trafalgar, construido a finales del siglo XIX por el ingeniero Eduardo Saavedra Moragas, es uno de los edificios más singulares del litoral gaditano y andaluz . Ya no por el diseño y la ubicación, sino porque frente a este lugar se vivieron importantes acontecimientos históricos, especialmente la batalla naval del mismo nombre que supuso la derrota de la Armada española a manos de Inglaterra y el decisivo cambio de hegemonía. Constituye un testimonio histórico de la tecnología y la ciencia de su tiempo vinculadas a la navegación marítima y la revolución industrial. Es por ello que se ha convertido en uno de los símbolos de la provincia. Se incluyó hace años dentro del proyecto Faros de España, para dar otro uso a sus estructuras. El Gobierno, con el apoyo de la Junta y del Ayuntamiento, aceptó el nuevo proyecto que "desarrolla su diseño orientado a la minimización de los posibles impactos ambientales, e incluye un documento ambiental con análisis y propuesta de medidas para garantizar la protección ambiental, del medio atmosférico, la fauna, la flora y el paisaje". Este último paso provoca un nuevo giro de guion.