Irán está muy cerca de tener material para fabricar de “6 a 8 armas atómicas”, según jefe del organismo nuclear de ONU
Irán está a un paso del umbral nuclear y el mundo vuelve a observar con inquietud. El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, confirmó que el régimen iraní ya dispone de material suficiente para fabricar entre seis y ocho bombas nucleares, aunque aún no ha dado el paso definitivo para construirlas.
En una entrevista concedida el martes a Radio Mitre de Argentina, Grossi detalló que Irán posee uranio enriquecido al 60%, una concentración muy cercana al 90% necesario para uso militar. “De querer hacerlo es un pasito más”, advirtió el funcionario argentino, que también señaló que Teherán ya cuenta con la capacidad técnica para alcanzar ese umbral.
Irán tiene la tecnología y el material necesario, según Grossi
“Ya lo tienen”, fue la afirmación contundente del jefe del OIEA al referirse a la capacidad nuclear de Irán. Si bien aclaró que el país aún no posee armas atómicas, remarcó que el material acumulado permitiría fabricar hasta ocho dispositivos nucleares con apenas un pequeño aumento en el nivel de enriquecimiento.
Grossi explicó que desde hace años el organismo viene alertando sobre el avance sostenido del programa nuclear iraní, incluso con acceso restringido a muchas instalaciones desde 2021. Esta acumulación de uranio, dijo, plantea un riesgo “altamente sensible” en el actual contexto de inestabilidad regional.
Actualmente, inspectores del OIEA siguen presentes en el país, pero enfrentan obstáculos logísticos y limitaciones de acceso. “Si no tienen nada que ocultar, tienen que mostrarnos mucho más”, reclamó Grossi, criticando la histórica falta de cooperación plena del régimen iraní.
Bombardeos israelíes y tensión en Medio Oriente
El escenario se torna aún más complejo tras los recientes ataques israelíes a instalaciones nucleares iraníes. El viernes pasado, fuerzas de Israel bombardearon la planta subterránea de Natanz, centro neurálgico del enriquecimiento de uranio iraní. Según la evaluación del OIEA, unas 15.000 centrifugadoras habrían sido gravemente dañadas o destruidas tras un corte de energía generado por los bombardeos.
Grossi confirmó daños significativos en la infraestructura, aunque señaló que el impacto ambiental fue “muy limitado” gracias a la baja cantidad de material radiactivo presente. Además de Natanz, fueron afectados cuatro edificios del complejo nuclear de Isfahán, donde se ubican instalaciones de conversión de uranio y producción de combustible.
En contraste, otras plantas clave como Fordow y Bushehr no fueron atacadas. El funcionario también mencionó la existencia de instalaciones subterráneas secretas, cuya ubicación se decidió tras sabotajes y ataques con drones en años anteriores.
Condena internacional y nueva ruptura con el OIEA
La escalada militar se produjo inmediatamente después de que la Junta de Gobernadores del OIEA aprobara, por primera vez en 20 años, una resolución que condena a Irán por incumplimientos en sus obligaciones nucleares. La iniciativa fue respaldada por 19 países, mientras que Rusia, China y Burkina Faso votaron en contra.
La respuesta iraní no se hizo esperar. El viceministro de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, anunció que Irán dejará de cooperar plenamente con el OIEA, acusando al organismo de “silencio cómplice” ante los ataques israelíes. “Es insensato que sitios pacíficos sean atacados y que el organismo permanezca en silencio”, declaró.
Este distanciamiento podría agravar aún más la tensión diplomática y dificultar la labor de verificación del organismo internacional. Según Grossi, la situación actual exige más transparencia y acceso técnico para garantizar que el programa nuclear iraní no avance hacia objetivos bélicos.
