El pasado lunes, mientras se decidía sobre el futuro de los murales de Sijena en el Patronato del museo catalán MNAC, desde la Consejería de Cultura del Gobierno de Aragón se daba a conocer que una de las víctimas de las lluvias torrenciales del viernes 13 por la noche en Azuara había sido otro resto de patrimonio propio muy importante, uno de los yacimientos más importantes de Aragón: los mosaicos romanos de La Malena en Azuara (provincia de Zaragoza) estaban cubiertos por el lodo y la maleza . Había agua, troncos y barro por todo el yacimiento. Técnicos de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón habían visitado horas antes, el pasado domingo 15, junto a un representante y una restauradora de la empresa con la que se van a empezar los trabajos de la quinta fase en la villa el yacimiento y habían comprobado la afección por las tormentas. Troncos, barro, maleza... Los trabajos de limpieza comenzaron el martes de forma manual y con supervisión arqueológica. «Se ha podido comprobar que el agua ha entrado por el hueco de la zona de la doble exedra, que estaba cerrada por un vidrio provisional que la fuerza del agua ha arrancado y ha salido por el peristilo, rompiendo uno de los vidrios, y a través del cerramiento provisional de madera por su parte baja en la zona de la estancia 26 ( donde se encuentra el mosaico de las 'bodas de Cadmio y Harmonía')«, informaba el departamento de Cultura, que añadía la urgencia: »Los trabajos prioritarios en el interior consistirán en la eliminación del barro por parte de los restauradores. Es necesario llevar a cabo estas actuaciones antes de que el barro se seque, para minimizar posibles daños en los mosaicos«. Desde el martes, 17 restauradores trabajan en la zona. Este miércoles 18 Cultura informaba de nuevo del avance de los trabajos. El equipo de restauradores «avanza a buen ritmo en la limpieza de la villa». Técnicos de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, acompañados por la directora, Gloria Pérez, visitaron de nuevo el yacimiento. En la estancia 26, que ya estaba restaurada y donde se encuentra el mosaico de las famosas bodas de Cadmio y Harmonía, el agua se ha retirado ya y se trabaja en retirar el barro fresco, que está saliendo sin dificultad. Los restauradores han comenzado a destapar las teselas y han comprobado que estaban fijadas, prácticamente sin pérdidas, informó también Cultura. La villa romana en Azuara cuenta con valiosísimos mosaicos, pero seguramente el más relevante y conocido es éste de bodas de Cadmo y Harmonía, que ha sido recientemente restaurado y está considerado único en España. En dichos trabajos se ha continuado por la zona del peristilo, estancia en la que el agua entró con más fuerza y que se está limpiando. En este caso, la estancia no estaba consolidada con anterioridad y ahora se comprobará el estado exacto de los mosaicos. Aunque una vez realizada la limpieza será necesario evaluar posibles daños, los técnicos son optimistas dado que el cambio en estos días ha sido «sustancial» y la rápida intervención lleva a ser optimistas con el resultado. Mientras se realizan las labores de limpieza, se lleva a cabo también el levantamiento cartográfico de los daños que han podido sufrir los mosaicos con la finalidad de planificar una fase posterior de consolidación y acabado en los mosaicos en todo el conjunto del yacimiento si fuera necesario. Paralelamente se desarrollan también las labores para eliminar la maleza, los troncos y el barro de la parte exterior. Estos trabajos se realizan de forma manual y con seguimiento y control arqueológico. Los trabajos los están ejecutando restauradores de la empresa PCB Construcciones S.L. junto con un grupo de 13 restauradores voluntarios de la empresa Artyco SL, que en 2020 ejecutó la restauración del mosaico de la estancia 26 y que generosamente ha ofrecido su personal para colaborar en las tareas más urgentes. Es pronto para evaluar el nivel de afección.