“En el Europeo júnior del año pasado acabé contento. En el 50, sorprendido, porque no me lo esperaba. No tenía objetivos, solo divertirme.
¡Y quedé segundo!”, cuenta
Luca Hoek sonriendo cuando se le pide que retroceda un año en el tiempo. Porque doce meses dan para mucho, más aún cuando todavía se está en edad de dar los primeros pasos. Los suyos ya saben lo que es pisar
un podio continental júnior (plata en los 50 libre de Vilna 2024) cuando todavía estaba en edad infantil.
Seguir leyendo...