Reino Unido, Alemania y Francia negocian con Irán en Suiza mientras continúa el intercambio de bombardeos con Israel
La vía diplomática emerge tímidamente tras una semana de hostilidades iniciadas por el gobierno hebreo, pendiente de que Trump decida si EEUU se suma al ataque
Israel aplica su manual de guerra en Irán: descabezar la cúpula, desplazar a los civiles y bombardear sin pausa
Mientras continúa el intercambio de ataques entre Israel e Irán, la vía diplomática para el fin de las hostilidades parece emerger tímidamente tras el anuncio del ministro de Exteriores británico, David Lammy, de que se reunirá hoy viernes en Ginebra con su homólogo iraní, Abbas Araqchi, acompañado de los ministros francés y alemán del ramo.
Esta apertura llega después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, plantease ayer que se pensará durante dos semanas si atacar o no Irán, como le viene reclamando el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, desde que sus aviones empezasen los bombardeos sobre Teherán hace una semana.
Desde entonces los ataques sobre objetivos militares —como las plantas de enriquecimiento de uranio— y civiles —como la sede de la televisión estatal— han dejado más de dos centenares de muertos iraníes, por al menos dos decenas de fallecidos en Israel en las andanadas de respuesta iraníes, que están poniendo a prueba al costoso sistema antimisiles del país hebreo. Los efectos de los contraataques en Israel son difíciles de estimar debido a la férrea censura informativa que aplica el gobierno. El ejército israelí informó hoy de que ha matado a otro científico nuclear iraní, extremo que el gobierno persa no ha confirmado, al igual que en casos anteriores.
La iniciativa europea llega en un contexto de escasa firmeza de la Unión Europea con Israel. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, no ha condenado la decisión unilateral de comenzar los ataques a Irán ni ha cuestionado el muy tenue argumento, reiterado a lo largo de décadas por Israel, de que el gobierno iraní está a las puertas de hacerse con la bomba atómica.
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha mostrado ambivalencia sobre la cuestión esta semana, reconociendo de forma muy clara que Israel ha hecho el “trabajo sucio” del resto de países, pero luego reclamando una negociación entre los contendientes. El francés Emmanuel Macron deslizó, por su parte, que la salida precipitada de Trump de la reunión del G7 esta semana podía deberse a un intento por agilizar la negociación, pero el mandatario estadounidense se apresuró a negarlo.
Irán encara la negociación en un contexto de presión máxima de Trump, que ha amenazado con asesinar al líder supremo del país, el ayatolá Jamenei, si no se rinde. Este replicó que no aceptará que la paz o la guerra le sean “impuestas”. El ministro Araqchi ha indicado hoy que no se reunirá con los estadounidenses por ser “un socio del crimen israelí contra Irán”.
