Durante el verano, muchos sacamos el móvil en cualquier lugar: en la playa, junto a la piscina o en plena excursión. Pero el calor intenso y la exposición directa al sol pueden causar daños importantes a los dispositivos móviles. Saber cómo usarlos de forma segura puede evitar desde una ralentización del sistema hasta averías graves que acaben en reparación o sustitución