Thymen Arensman fue el gran protagonista de la etapa reina de los Pirineos al lograr su primera victoria en el Tour de Francia. Una etapa marcada por el abandono de
Remco Evenepoel y por la dureza extrema, con la subida al Tourmalet, el Aspin, el Peyresourde y Superbagnères. Además, tras unos días de intenso calor, la lluvia, el frío y la niebla también hicieron acto de presencia.
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