María Luisa Ortiz por extradición de Adriana Rivas: “Que ella vuelva es importante para la democracia”
Un importante hito se vivió estos días respecto a la extradición de Adriana Rivas: exagente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) quien está siendo investigada por su participación en la desaparición y ejecución de siete dirigentes del Partido Comunista (PC) en dictadura.
La jueza de la Corte Federal de Australia, Erin Longbottom, rechazó la solicitud de venia para apelar formulada por la defensa de Rivas, lo que en otras palabras, le va dejando cada vez menos herramientas para evitar la extradición y enfrentar a la justicia chilena.
Consultada respecto a este avance, María Luisa Ortiz -hija de Fernando Ortiz, una de las víctimas- señaló que miran con satisfacción la decisión adoptada por la jueza, pero siguen preguntándose cómo es que Rivas costea todas estas apelaciones ante la justicia australiana.
“Ella ha tenido que pagar alrededor de cinco, seis veces costas por estos procesos y nos llama mucho la atención cómo puede hacerlo. Ella salió del país estando con orden de arraigo y con firma mensual y no nos cabe duda que salió porque tuvo una red de apoyo para hacerlo. Tenemos muchas dudas, inquietud, curiosidad, de cómo puede financiar este proceso”, indicó.
Además, Ortiz planteó su preocupación por el largo tiempo que han tomado las instancias institucionales en hacer justicia y a los múltiples caminos disponibles para Rivas para seguir dilatando su regreso a nuestro país. “Hay que decir que en el proceso nuestro no solo Adriana Rivas está prófuga, también lo está Federico Chaigneau, que también tenía medidas cautelares. Aquí hay debilidades en el sistema de control y ahí hay una responsabilidad del Estado”, comentó.
“En el caso de Rivas, esperamos que haya aún más manifestación de interés de que para Chile es importante que ella vuelva, que enfrente a la justicia, porque es importante para la democracia. Los crímenes contra la humanidad deben ser sancionados. Es un mensaje para la sociedad y nos fortalece como democracia que así sea”, afirmó.
“No puede decir que no tiene responsabilidad”
Respecto a su rol durante la dictadura, María Luisa Ortiz recordó que Adriana Rivas era una agente civil de la DINA y que tal como otras mujeres, se incorporó inicialmente como secretaria.
“Ella fue secretaria de Manuel Contreras y también jugó un rol operativo. Pertenecía a la Brigada Lautaro, que estaba a cargo del cuartel Simón Bolívar, un cuartel ubicado en La Reina, que en ese momento eran parcelas o quintas y no era un lugar demasiado grande. Ahí había una organización criminal dedicada al exterminio fundamentalmente de dirigentes del Partido Comunista”, contó.
Los exagentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), Manuel Contreras y Adriana Rivas.
Ortiz recalcó que en el cuartel Simón Bolívar en específico “se cometieron torturas atroces y era imposible que ella no supiera ni participara de algún modo en eso”.
La hija de Fernando Ortiz, dirigente comunista y académico de la Universidad de Chile, además apuntó a la responsabilidad de Rivas y de otros agentes de la dictadura en el silencio.
“Pongámonos en el caso de que el miedo a decir algo impida que la persona cuente lo que ahí pasa, pero después del término de la dictadura nosotros no supimos nada de nuestros familiares hasta que salió el informe de la Mesa de Diálogo, en el 2001. Solo en ese informe se reconoció la detención. También, buscar el lugar de encuentro fue una tarea. Estuvimos durante varios meses ahí y lo que encontramos fueron restos óseos. Solo el 2012, 11 años después, pudimos identificar, algunos de nosotros, algunos restos”, explicó.
Ortiz subrayó que Rivas “no puede decir que no tiene responsabilidad”. “Ningún agente que haya sido parte de la organización criminal que fue la DINA puede decir que no tuvo responsabilidad”, insistió.
