La fragmentación del sueño altera la estructura cerebral, especialmente en mujeres
Dormir mal puede afectar al cerebro mucho antes de que aparezcan las primeras señales de Alzheimer. Un nuevo estudio del proyecto ALFASleep, liderado por el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), revela que tener un sueño de poca calidad, con mayor fragmentación, se asocia con cambios estructurales del cerebro en regiones vulnerables a la enfermedad de Alzheimer, en personas sin deterioro cognitivo e independientemente de la presencia de esta patología.
