Una operación conjunta de la Policía Nacional, Guardia Civil y Vigilancia Aduanera ha permitido liberar en Alicante y otras seis provincias a 162 mujeres que eran víctimas de una organización criminal acusada de explotarlas sexualmente en inmuebles y locales que adquirían para convertirlos en prostíbulos que aparentaban ser establecimientos de masajes.