Un grupo de medio centenar de adolescentes judíos franceses, menores de edad, y los monitores que viajaban con ellos fueron expulsados tras adoptar «una actitud altamente conflictiva» este miércoles de un vuelo con destino París que estaba a punto de despegar del aeropuerto de Valencia . Fuentes de la Guardia Civil señalan a ABC que, tras subir al avión y provocar ruido, el piloto pidió a estos pasajeros que mantuvieran la calma o no volarían, al entender que estaban comprometiendo la integridad del vuelo. Esto provocó, de acuerdo con el relato de la Benemérita, un altercado mayor que obligó a intervenir a los agentes. Aunque la responsable del grupo fue reducida por oponerse al desalojo, no constan detenidos. El vuelo salió, con más de dos horas de retraso, pasadas las cuatro de la tarde. En un comunicado, la compañía Vueling asegura que el desembarco se produjo para «priorizar la seguridad» del resto de pasajeros tras «múltiples avisos» por la «conducta inapropiada» de los adolescentes. «Este grupo manipuló de forma indebida material de emergencia e interrumpió activamente la demonstración obligatoria de seguridad, omitiendo reiteradamente las instrucciones del personal de cabina», inciden. Una vez en la terminal, su comportamiento «continuó siendo agresivo». Una parte del grupo pudo regresar a París en otro vuelo, mientras la restante permanecía este jueves en un hotel a la espera de poder hacerlo. Los jóvenes, de entre 13 y 15 años, participaban en España en un campamento de verano del Club Kineret. Vueling niega «de forma rotunda» que la decisión de la tripulación se debiera a la expresión religiosa de los adolescentes, que respeta «absolutamente». Por contra, el ministro israelí de Asuntos de la Diáspora y combate contra el Antisemitismo, Amichai Chikli, ha aseverado en X que se trata de uno de los «incidentes antisemitas» más graves que se han producido recientemente. En un post en el que comparte un vídeo en el que se ve cómo la Guardia Civil reduce a la monitora, Chikli ha sostenido que los niños estaban cantando «canciones hebreas» cuando la tripulación del avión «dijo que Israel es un estado terrorista» y los obligó a bajar. La organización ACOM -Acción y Comunicación sobre Oriente Medio- también afirma en un escrito remitido a los medios que «la monitora fue detenida por la Guardia Civil con una violencia absolutamente inusitada e injustificable». Califican de «gravísimo» el incidente y apuntan que están «en contacto directo con las familias afectadas y trabajando para esclarecer los hechos». En paralelo, han puesto en marcha «las medidas legales más contundentes contra todos los responsables de este suceso, ya se trate de la compañía aérea, la tripulación de la aeronave, las fuerzas policiales o cualquier otro implicado». «Este episodio inadmisible confirma, una vez más, la preocupante deriva en el bienestar y la seguridad de los judíos en España. Desde ACOM llevamos años alertando sobre este deterioro, y seguiremos actuando con firmeza en defensa de los derechos y la dignidad de nuestra comunidad», zanja el comunicado.