Propinas obligatorias hasta en la pedicura: el sistema que incomoda a los turistas en EE UU
Las propinas automáticas en Estados Unidos han dejado de ser una curiosidad cultural para convertirse en motivo de incomodidad entre quienes visitan el país. La usuaria de TikTok @annappleadayy compartió su experiencia al recibir una pedicura de 50 dólares, donde sin previo aviso se le sumó una propina del 20%. “Ni siquiera preguntaron. Simplemente apareció en la cuenta. Me sentí incómoda al pedir que la retiraran”, relató en un video que rápidamente generó miles de reacciones.
Esta afirmación no es solo una queja: muestra el conflicto entre querer ser amable y sentir que te obligan a pagar más. “Sé que están trabajando duro, pero ¿de verdad soy una mala persona por querer decidir cuánto dar?”, añadió la joven, exponiendo la presión social que rodea un sistema donde las propinas no son opcionales, sino parte esencial del sustento para quienes trabajan de cara al público.
La mujer también dijo: “Al final di la propina, porque no quería que pensaran que era tacaña. Pero salí sintiéndome manipulada.” Sus palabras reflejan el dilema emocional que enfrentan muchos clientes, atrapados entre las expectativas sociales y su libertad de elección.
En Estados Unidos, rechazar o reducir una propina puede generar juicios morales inmediatos. Como muestra este caso, esa lógica no distingue entre turistas y locales.
