Aunque nadie lo confirma, todos apuntan a la actividad hidroeléctrica como causa de las bajadas repentinas del caudal del río Tajo a su paso por Toledo, un episodio que ha vuelto a repetirse esta semana, de madrugada , cuando el caudal disminuía de golpe 17 metros cúbicos por segundo en una hora. El alcalde, Carlos Velázquez , que hoy presentaba una nueva campaña para reciclar vidrio en pequeños contenedores que se han instalado en el Casco Histórico, se ha mostrado preocupado ante este nuevo capítulo medioambiental en la ciudad. «Que cada uno cumpla con sus competencias y así al río Tajo a su paso por Toledo le iría mucho mejor «, ha sentenciado en relación a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) y al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Velázquez ha advertido a la espera de una explicación oficial que la pérdida repentina de caudal «es contraproducente para la flora y fauna del río» , además de recordar que desde el Ayuntamiento «hemos puesto en marcha el Plan de Vertidos Cero, eliminando puntos no autorizados de vertidos al río, aunque todavía quedan». Con los deberes hechos como Administración local, como ha dicho el alcalde, ha invitado a otras instituciones, como a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, a tomarse en serio «más allá de pancartas» el tema del río Tajo. «Deben exigir la depuración de aguas en zonas industriales con actividades contaminantes que vierten sus aguas al río«, ha dicho. Por último, Velázquez ha exigido un mayor caudal para el Tajo y ha considerado que el caudal mínimo ecológico establecido por ley en 13 metros cúbicos por segundo «es poco» para el río a su paso por Toledo.