De Clinton a Julio Iglesias: la vida y el legado de Tomás Muñoz, el productor que nunca olvidó su pueblo
El productor musical de las grandes compañías discográficas Tomás Muñoz vivió sus últimos días en la residencia Jesús Nazareno de su pueblo natal, Villanueva de Córdoba. No se olvidó del cariño y los cuidados que recibió de todos y a su muerte -ya les donó un millón de euros en vida- ha dejado un legado de dos millones de dólares que servirán para su ampliación. La ex alcaldesa de esta localidad del Valle de los Pedroches , Dolores Sánchez, recuerda para ABC cómo este magnate musical que se sentó a la mesa y departía con presidentes como Clinton, que vivía en Manhattan (Nueva York) y con una casa en Río de Janeiro se convirtió en alguien muy especial en su familia. «Cuando llegué a la Alcaldía de Villanueva de Córdoba en el año 2003 le habíamos concedido desde el Ayuntamiento la ' Encina de los Pedroches '. Yo no lo conocía personalmente, pero le enviamos el premio y un video destacando su trabajo como una de las figuras más destacada de la industria discográfica a nivel internacional . A partir de ahí comenzamos una amistad con él que se mantuvo hasta el final. La exalcaldesa popular destaca de Tomás Muñoz sobre todo que «era una persona humilde y generosa, que se formó en el Seminario de Córdoba a cargo de la Compañía de Jesús (Jesuitas) cuando era los años 40 y 50. La fundadora de las Obreras del Corazón de Jesús , María Jesús Herruzo durante su etapa escolar vio algo especial en él y le pidió a los padres que lo llevaban los Jesuitas«. Sánchez habla como amiga íntima de Tomás al destacar «su importantísima formación que le dotó de un espíritu crítico que no abandonó nunca. Tomás nos contaba cómo fundó su discográfica y cómo acogía a alumnos para su formación. Esa generosidad, esa formación intelectual, creo que no ha sido a nivel nacional reconocida. Su mérito es mayor aún al salir de un pueblo como Villanueva y a base de trabajo acabar siendo este magnate de la música rodeado de la élite de ciudades tan importantes como Río de Janeiro o Nueva York. «Como pequeño homenaje en Villanueva le pusimos un busto a Tomás en los en la residencia de Jesús Nazareno«, pero su figura ha trascendido fronteras, añade. Sólo como ejemplo, recuerda Dolores, «Julio Iglesias era su amigo especial, Tomás tenía sus cuidadores en la residencia , y un día llamó Julio para interesarse por su salud a Jesús Nazareno y cogió el teléfono un cuidador, que después de decirle que era Julio Iglesias, como creía que era una broma, le colgó. Tuvo que repetir la llamada y asegurar de nuevo que era el mismísimo Julio«. Antes de la residencia de Villanueva Tomás cuando se vio más incapacitado volvió del apartamento de Nueva York buscando más tranquilidad a Alicante donde estuvo una temporada hasta que su salud ya se vio más deteriorada y necesitaba otros cuidados. El último año y medio después de la pandemia ya en su ciudad natal es cuando comenzó a tener más problemas de salud. «Mi marido era médico y hablaba con él y le atendía cuando Tomás venía a casa, era uno más de la familia, acudía a los eventos familiares como uno más hasta que flaquearon sus fuerzas«, confiesa la exalcaldesa. Sánchez cree que este productor musical de figuras como Julio Iglesias o Ricky Martin al que llegaron condolencias tras su fallecimiento de todos los puntos del mundo, no se le ha hecho suficiente justicia. Ahora al Patronato Jesús Nazareno le ha dejado con su testamento esos otros dos millones de dólares que se suman las donaciones que ya había hecho a la residencia en vida, todo un ejemplo y un honor para sus vecinos.