A
Marcus Rashford le ha bastado la media hora de su debut con el
Barça ante el
Vissel Kobe, en el arranque de la gira por
Asia, para no sólo demostrar que puede encajar en el equipo de
Hansi Flick sino también para exhibir calidad técnica y un juego exquisito, aunque le faltó regate. No marcó pero fue lo de menos. Cubrió las expectativas generadas.
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