Cuatro finales jugadas, cuatro derrotas, dos de ellas teniendo bolas de partido y, por tanto, de título a su favor. En
Washington, sentado en su banquillo, desencajado y desolado,
Alejandro Davidovich tenía motivos para estar unos minutos con el rostro escondido bajo su toalla: de nuevo se le acababa de escapar su primer título ATP de entre los dedos, esta vez ante el incansable
Alex De Miñaur, que levantó un 2-5 en contra y tres 'match-balls' en el 10º juego del tercer set antes de frustrar al malagueño después de 3h.03' de batalla: 5-7, 6-1 y 7-6 (3).
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