Odio recibir en casa, es mi casa, es mi intimidad, y la de mi hija; para recibir están los restaurantes, pero la esposa muy de izquierdas de un querido amigo me dice que no puedo escribir una serie veraniega de artículos sin organizar una cena en mi terraza. Es verdad que esta terraza con la Sagrada Familia y el mar, el Tibidabo y el hotel Vela, es magnífica, pero sólo durante las restricciones del Covid se me ocurrió abrirla a mis amigos y luego ya poco más, por no decir nada. Y llegan y tal, somos seis, toda la tarde he estado disgustado pensando en este momento, hasta las ocho he intentado que cuajara la idea de ir a un...
Ver Más