El
Betis-Como resultó muy accidentado y eso que se trataba de un amistoso. Tuvo de todo menos buen fútbol. Un penalti, goles y, por encima de todo, una lamentable tángana, con reparto de bofetadas, que terminó con dos expulsados y un espectáculo lamentable sobre el césped y en el túnel de vestuarios. Una batalla monumental impropia de los dos equipos. El encuentro terminó con 2-3 a favor del club italiano, rival del Barça el 10 de agosto en el
Trofeo Joan Gamper, y con los ánimos muy encrespados. Demasiado.
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