Carlos Ramón González, exjefe de la inteligencia colombiana y mano derecha de Gustavo Petro, se encuentra en paradero desconocido tras no comparecer ante la Justicia por su implicación en el escándalo de corrupción de la UNGRD. Mientras tanto, el expresidente Álvaro Uribe podría comenzar a cumplir una sentencia muy cuestionada que todavía no es firme. El contraste entre ambos casos reabre el debate sobre la independencia y equidad del sistema judicial en Colombia