En la homilía pronunciada durante la misa en Liniers, el arzobispo porteño puso el acento en la necesidad del diálogo para la búsqueda de consensos y salidas a la situación actual, y al mismo tiempo reclamó por jubilaciones dignas, por el cuidado a los discapacitados y a los que sufren. Pidió también “recapacitar” para “salir del chiquero de las descalificaciones y del odio” y dijo que “los gobernantes deben dar a todos, la posibilidad de ganar el pan”.