El programa Faro de Proyecto Hombre atiende a adolescentes y jóvenes de 13 a 23 años con distintas adicciones. Aunque entre los más jovencitos está al alza la atención por abuso de tecnologías, «ya nos encontramos chavales con 14 años con consumo de alcohol, porros e incluso de otras sustancias», explica Carolina García Muñoz, terapeuta de la fundación.