El español
Carlos Alcaraz, 22 años y nº 2 mundial, vuelve este martes a competir en el horno que se ha convertido el torneo Masters 1000 ATP sobre pista dura de Cincinnati. El murciano entrenó el lunes a pecho descubierto, sin camiseta, en una competición que está siendo una tortura para los tenistas. El francés
Arthur Rinderknech incluso debió retirarse por un golpe de calor, se dejó caer en el suelo al sentirse al borde del desmayo.
Seguir leyendo...