Lluvias monzónicas en Pakistán dejan casi 200 muertos en 24 horas
Bajaur, Pakistán. Las lluvias torrenciales que azotan el norte de Pakistán han causado al menos 194 fallecidos en 24 horas, según el último balance anunciado el viernes por las autoridades, lo que eleva a más de 500 el número de muertos desde el inicio del monzón a finales de junio.
Se han registrado al menos 180 muertes en la única provincia montañosa de Khyber-Pakhtunkhwa, fronteriza con Afganistán, indicó la Autoridad Provincial de Gestión de Desastres.
“En el distrito de Buner, una docena de aldeas resultaron gravemente afectadas por las trombas de agua”, señaló la autoridad, que informó sobre decenas de casas, escuelas y edificios públicos dañados.
En la misma región, un helicóptero de rescate paquistaní se estrelló y los cinco miembros de la tripulación, incluido el piloto, murieron, indicó el ministro principal de la provincia.
Otras nueve personas fallecieron en Cachemira paquistaní, mientras que cinco personas murieron en la región turística de Gilgit-Baltistán.
Pakistán, el quinto país más poblado del mundo, es uno de los más vulnerables a los efectos del cambio climático.
En los últimos años sus 255 millones de habitantes han sufrido grandes inundaciones, desbordamientos de lagos glaciares y sequías, fenómenos que, según los científicos, se multiplicarán bajo la influencia del cambio climático.
Monzones “inusuales”
Las lluvias torrenciales que afectan a Pakistán desde que empezaron los monzones de verano, calificado este año de “inusual” por las autoridades, han dejado más de 500 muertos, incluidos unos cien niños.
En julio, la provincia de Punjab, donde vive cerca de la mitad de la población paquistaní, registró precipitaciones un 73% superiores a las del año anterior.
Durante ese mes, la provincia contabilizó más muertos que en toda la pasada temporada de los monzones.
Las autoridades advierten que las lluvias seguirán intensificándose hasta el final de los monzones de verano, a mediados de septiembre.
Los monzones provocan entre el 70 y el 80% de las precipitaciones anuales en el sur de Asia entre junio y septiembre y es vital para la subsistencia de millones de agricultores, en una región que cuenta con unos 2.000 millones de habitantes.
Pero también puede causar inundaciones devastadoras, como en 2022, cuando las lluvias torrenciales afectaron a casi un tercio del país y a más de 33 millones de personas.
Entonces murieron 1.700 personas y se perdió una parte importante de las cosechas.
