Julio Cortázar: las múltiples aristas de una obra rebosante de poesía
“Y sé muy bien que no estarás. No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche de los postes de alumbrado, ni en el gesto de elegir el menú, ni en la sonrisa que alivia los completos de los subtes, ni en los libros prestados ni en el hasta mañana”. Aquellas palabras, escritas con un ritmo melancólico que evoca la presencia constante de la ausencia, son el puntapié inicial de “El futuro”. Uno de los tantos poemas del fundamental autor argentino Julio Cortázar, y que forman parte de la robusta herencia lírica que subyace a la obra del trasandino.
Costado poético que, hasta hace no mucho tiempo, formaba parte de una de las facetas menos exploradas de la prosa del autor de los cronopios y famas. Desde el país vecino, Marimé Arancet, académica de la Universidad Católica Argentina y doctora en Literatura, fue una de las investigadoras que comenzó a ahondar en la lírica subyacente a la obra de Cortázar.
“Vamos a empezar por lo más importante. Cortázar tiene sobre mí un poder de seducción que no puedo negar. Y, por lo menos en mi caso, da respuestas”, confidenció sobre su acercamiento a la figura del escritor, insigne del denominado Boom Latinoamericano.
“En su momento, hace ya 20 años, me puse a reunir fotocopias y cosas por el estilo, porque no se conseguía nada más que lo poco editado. De hecho, entré en contacto con alguien que lo estaba estudiando desde España. En esa época, y con suma amabilidad, me envió un trabajo suyo por correo de papel, no por e-mail. Todavía las digitalizaciones no eran una cuestión cotidiana. Después seguí otros derroteros, pero me encanta la ocasión de volver a ella”, expresó Arancet.
Julio Cortázar, uno de los autores fundamentales del Boom Latinoamericano.
Esta vez, el retorno floreció a partir de la reciente publicación de una antología poética del argentino que ya está disponible en las librerías del país gracias a la editorial Alfaguara, y que incluso reúne un texto inédito. “Tiene algo que la anterior no, una joyita, que es un libro del año 41 que no está en la edición de Galaxia Gutenberg. La verdad es que eso es todo un hallazgo”, puntualizó la académica.
“Encontrar un libro desconocido es la felicidad suprema para un investigador. Un profesor, Jesús Rubio Jiménez, lo halló en Madrid, en un fondo de archivo de Daniel Devoto. Otro escritor más o menos de la misma época, poeta argentino y que encontró este libro, que se llama ‘Fábula de la Muerte‘”, explicó la docente.
Dentro de la nota de la edición, se explica que el texto data de 1941 y está firmado bajo el pseudónimo de “Julio Denis”, el nombre utilizado por Cortázar para publicar sus primeros textos y que, precisamente, se inscribieron en el género de la poesía. Un escrito que igualmente responde a la impresión por el fallecimiento de su amigo Alfredo Enrique Mariscal, de quien no se tenían muchas referencias. Acierto que compone el segundo libro del argentino como Denis, siendo “Presencia“, su debut, el primero.
Sin embargo, y a pesar de que su entrada al mundo literario fue de la mano de la poesía, Arancet señaló que se trata de un trabajo del cual renegaría tiempo después. “Es una relación de amor-odio que duró toda la vida”, definió. “En alguna entrevista, me parece que con Evelyn Picon Garfield, dice que a él le hubiera gustado tener una obra enteramente poética, y es ahí donde surge la discusión del concepto de poesía”.
“Lo que tienen estos dos primeros libros firmados como Julio Denis es una estética que ya en la década del 60, con todo el compromiso político y el coloquialismo que se instala en la literatura, queda como algo viejo, acartonado. Pero el valor no puede estar dado por la vejez o la novedad, sino por la calidad de lo que se logra, y la verdad es que yo misma leí ‘Presencia’ hace 20 años y dije ‘ay, no, este libro no’. Y ahora me doy cuenta de que es un excelente libro de poemas, con las marcas de la época, que está muy bien que las tenga. Es verdad que hay obras que, pasado el tiempo, ya envejecieron del todo, pero en otros la poesía sigue latiendo”, contextualizó sobre dicha faceta de producción del argentino.
La poesía de las cosas
Al margen de la valoración que hace de los versos de Cortázar, Marimé es enfática al afirmar que, en rigor, una buena parte de la mejor poesía del escritor no se encuentra en estos compilados, sino más bien en varios de los pasajes de sus novelas más emblemáticas.
“Los puntos más altos, más logrados de la poesía de Julio Cortázar, están en algunos lugares de sus novelas. Por ejemplo, en ‘Los Premios‘, la primera novela de Cortázar, del 60. Y también en ‘Rayuela‘, del 63, por mencionar algunas. Igualmente, en algunas novelas que salieron póstumamente, como ‘Divertimento‘, ‘El examen‘ y ‘Diario de Andrés Fava‘, hay personajes que son poetas y un poco se burlan de la poesía”, explicó Arancet.
“Por eso digo lo de amor-odio. Porque, a su vez, introducen poemas y siempre está la reflexión, en tono de burla o no. Él es burlón, le gusta serlo, y me parece que es un elemento de distanciamiento de sí mismo y de lo más profundo, de la parte emocional. Pero siempre está presente. E insisto que en esas novelas hay partes donde está la mejor poesía de Cortázar. En ellas también, en lo metatextual, aparece el tema del ritmo. Incluso en ‘Rayuela’ hay una moreliana que está dedicada exclusivamente al tema del swing. Es decir, que la poesía tiene que pasar por un tratamiento del lenguaje muy trabajado desde la percepción, muy corporal, si se quiere”, añadió la docente.
Julio Cortázar, uno de los autores fundamentales del Boom Latinoamericano.
Lo anterior, en un punto que igualmente explica la conexión intrínseca entre literatura y oralidad: “Personalmente creo, en una opinión avalada por más de 30 años de estudio, que la literatura no debería, desde la educación y la enseñanza, perder su aspecto de oralidad. Porque estamos trabajando con un material sonoro, no con conceptos. No es filosofía. Sobre todo cuando se habla de escritura poética, que presta tanta atención al cómo, a la forma, por decirlo de manera muy genérica, es fundamental cómo suena. Por eso decía que no sé cuánto tiene de género. Es muy discutible, porque vos tenés modalidades discursivas características de cada género convencional”.
“Sin embargo -sumó-, la poesía, si lo pensás, no lo tiene. Porque en la poesía puede haber relato, diálogo, monólogo, descripción, argumentación. Me parece que es más bien un modo de conocimiento que implica cuerpo, mente, y corazón”.
Es por esto último que la académica de la Universidad Católica Argentina sintió la ausencia del texto “Los reyes” en la edición de Alfaguara. “En principio, y hace unos cuantos años, se presenta como una obra de teatro, pero cerca del 2004 hice un estudio y pensé ‘es un libro poético’. Después, me encontré con un texto de Cortázar donde decía que, para él, ‘Los Reyes’ era prosa poética. Me puse contenta, efectivamente, pero no figura en la edición de Alfaguara ni si quiera como libro de poesía, aunque es absolutamente poético”, cerró Arancet.
Poesía completa de Julio Cortazár, publicada por Alfaguara
