J
osé Luis Munera Montero estuvo cerca de la jugada en el
Mallorca-Barcelona y tuvo un buen criterio sancionador, acertando al dejar seguir el juego en el 0-2 después del balonazo en la cabeza que recibió
Raíllo, dejándose caer y estimando simulación por parte del futbolista local. Por eso, autorizó el gol de
Ferran Torres. Tuvo el control del partido en todo momento y cortó con tarjetas las duras entradas que se produjeron por ambos lados haciéndolo con amarillas a
Mate Morey por derribar a
Raphinha, a
Pablo Torre por sujetar a
Balde, a
Raphinha por una dura entrada a
Mate Morey y a
Morlanes dos veces: por protestar y por derribar a
Lamine Yamal, por lo que fue expulsado.
Seguir leyendo...