Emulo a Esopo, porque voy a contarles una fábula, la de la tortuga, el ministro y el perezoso. Saquen ustedes la moraleja: Les ahorro la consulta y mucho menos tirar de lápiz, papel o calculadora. La comparación entre la velocidad punta de una tortuga, que no supera el kilómetro por hora, y la del Ministerio de Transportes en la ejecución de la obra de la SE- 40, determina que el quelonio es mucho más rápido. A razón de tres kilómetros al año, redondeando con ventaja para el ministerio de Óscar Puente y sus predecesores, la obra avanza a una velocidad de 0,00034246 kilómetros a la hora. En realidad, la obra de la SE-40 no tiene rival en parsimonia. Hasta el animal más lento de la tierra, el perezoso de tres dedos, es muchos más rápido. Eso sí, con ninguno de sus tres dedos tuitea.