El fútbol es un deporte cruel con la memoria. El
Girona que en la temporada 2023-24 asombró al mundo con su desparpajo, valentía y fútbol ofensivo, parece hoy un recuerdo lejano. Aquella campaña mágica, en la que el conjunto de
Míchel llegó a codearse con los gigantes de
LaLiga y se ganó el respeto internacional, debía ser la base de un proyecto sólido, ambicioso y con aspiraciones de asentarse en Europa. Sin embargo, el club catalán ha dado pasos en falso y hoy vive una realidad muy distinta.
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