La contundente derrota de Milei en Buenos Aires, por 13,6 puntos, dejó claro el rechazo masivo a su modelo de hambre y destrucción nacional para alimentar el endeudamiento y la timba financiera. CFK y Kicillof marcaron la responsabilidad que la victoria significa para el peronismo y el Presidente solo atinó a decir que redoblará el ajuste que llevó al país y a él mismo a la debacle