Acaba de completar un año en el puesto y parece razonablemente satisfecha con su trabajo. Rocío Hernández Soto (Irún, 1971) cita de entrada dos experiencias personales que han marcado su manera de entender la asistencia sanitaria, y que asegura que intenta proyectar en su actual desempeño político. La primera, haber vivido tres años en Indochina cuando era niña porque su padre estaba empleado en una refinería: «Allí no había Atención Primaria, la gente no podía ir al médico...», reflexiona. Y, la segunda, una estancia en Polonia cuando era estudiante de Medicina . —Estamos al inicio de un curso político intenso con el horizonte de las elecciones autonómicas y quizás de las generales. ¿Es consciente de que su Consejería va a...
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