El 31 de agosto, cuando el mercado de fichajes de verano agonizaba, la
Juventus hizo una operación que enervó al presidente del
PSG,
Nasser Al-Khelaïfi. La razón no fue otra que el frustrado fichaje de
Kolo Muani, delantero del club parisino que jugaba cedido en la Juve y por el que la Vecchia Signora parecía dispuesta a llegar a un acuerdo. Sin embargo, todo estalló en las últimas horas del cierre de mercado.
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