No hay casualidades. El excelente rendimiento de
Carlos Alcaraz en Cincinnati y Nueva York se gestó solo concluir la final de Wimbledon, que perdió ante el italiano
Jannik Sinner. Hubo cumbre en el seno del equipo, sin cortapisas. "Las charlas que tenemos internas son muchas veces importantes, porque hay que decirse muy claras las cosas, y en esa charla se habló un poquito de lo que fue la final de Wimbledon, de sus sensaciones, de las cosas que veíamos nosotros, de las cosas que había que mejorar claramente. Y de cómo había que afrontar la gira americana", explica
Juan Carlos Ferrero.
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