La faceta más personal de Susana Díaz ha salido a la luz en el programa de Mediaset Madres: desde el corazón . La política socialista, que fue presidenta de la Junta de Andalucía y hoy es senadora del PSOE, ha narrado con detalle los complicados partos que vivió y, en especial, el de su segunda hija, Rocío, en febrero de 2020. Susaa relató que su segundo embarazo se desarrolló con dificultades desde el principio. A pesar de encontrarse físicamente debilitada, acudió a un comité federal del PSOE en Madrid porque, según cuenta, sus compañeros insistieron en que su ausencia no se entendería. Durante el trayecto de regreso en AVE hacia Sevilla comenzó a perder líquido, lo que le hizo pensar que había roto aguas. Al llegar a la capital andaluza acudió al hospital y allí le confirmaron la gravedad de la situación: debía entrar de inmediato en quirófano. « Me estaba quedando sin sangre «, confesó en la entrevista. Finalmente, dio a luz por cesárea a su hija Rocío el 18 de febrero de 2020, apenas tres semanas antes de que España decretara el confinamiento. Lejos de terminar ahí las complicaciones, la expresidenta andaluza explicó que la recuperación fue especialmente dura. « Tuve un parto muy malo, muy doloroso . Y la recuperación fue todavía peor porque coincidió con la pandemia«, afirmó. La exlíder socialista recordó que apenas tuvo tiempo de adaptarse a la maternidad cuando, el 10 de marzo de 2020, el país se confinó. « Tuve que pasar la cesárea y los primeros cuidados de mi hija sola ,«. También desveló que su médico de confianza, el prestigioso ginecólogo Guillermo Antiñolo , llegó a reprender a su entorno por los riesgos asumidos en aquel momento. «Le dijo a mi equipo: 'Esta vez habéis jugado al límite y os habéis pasado' . Y tenía razón. Salí muy mal de aquel parto, tanto física como emocionalmente«. No es la primera vez que Susana Díaz habla de las dificultades para ser madre. Tras más de una década de intentos, tuvo a su primer hijo, José, en 2015, cuando tenía 40 años . Cinco años más tarde llegó Rocío, a la que describe como «la luz» que necesitaba en un periodo político especialmente complicado, después de ganar unas elecciones que no le permitieron gobernar. «Ser madre me cambió la vida, pero también me puso a prueba en mis momentos más duros », confesó. Un testimonio que revela la cara más íntima y humana de una de las figuras políticas más relevantes de los últimos años en Andalucía.