Noruega se encuentra ante la oportunidad de disputar un Mundial por primera vez en 25 años y mañana, en su partido ante
Moldavia en Oslo, no puede prescindir de su gran goleador,
Erling Haaland, pese a que el domingo sufrió un corte en un labio al darse un golpe con la puerta del autobús del equipo.
Seguir leyendo...