Aunque el verano empieza a decir adiós, el calor sigue apretando y las horas de luz aún se alargan lo suficiente como para invitar a la gente a salir. Las terrazas continúan llenándose, los bares no paran y
el ambiente y el fresco de la noche animan a apurar los últimos días de buen tiempo antes de que llegue el otoño, el frío y las lluvias.
Seguir leyendo...