Una década perdida en talento: Perú regresa al mismo puesto en formación y retención de profesionales que hace 10 años
El Perú lleva una década evaluado en el Ranking Mundial del Talento del Institute of Management Development (IMD) y los recientes resultados de 2025 revelan un dato que preocupa: el país se encuentra exactamente en el mismo lugar en el que comenzó en 2014. Según el informe presentado por Centrum PUCP, el país se ubica en el puesto 59 entre 69 economías, una posición de estancamiento, pese a una ligera mejora en su puntaje general.
Este año el país obtuvo 42,3 puntos sobre 100, un avance de 2,1 respecto al 2024, pero insuficiente para trepar posiciones. El estudio, que mide la capacidad de las economías para desarrollar, atraer y retener talento, deja en evidencia que las debilidades del Perú en educación, preparación laboral y políticas de retención de profesionales resultan aún ser un freno para su competitividad.
El estudio mide tres factores tales como inversión y desarrollo, atracción y preparación. En inversión y desarrollo, el Perú se ubica en el puesto 54, pese a avances moderados en inclusión femenina y gasto por estudiante, pero aún muy rezagado frente a países que apuestan por una educación pública más sólida y con mejor infraestructura.
En atracción, el país alcanza su mejor desempeño relativo en el puesto 52, gracias a un costo de vida competitivo que facilita la retención interna, aunque este punto positivo se ve prácticamente anulado por la baja capacidad de atraer especialistas extranjeros, los salarios poco competitivos y una de las peores calificaciones en motivación laboral y retención de talento.
PUEDES VER: Perú necesita reforma tributaria integral para sostener gasto público y servicios básicos
El lado más frágil es la preparación. El Perú aparece en el puesto 62 como uno de los países más rezagados, con graves deficiencias en la educación básica (puesto 66°) y superior (64°), una limitada oferta de profesionales en áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) y poca experiencia internacional de sus directivos.
Mientras el Perú ha vuelto al mismo puesto con el que inició en 2014, en la región, Chile (49°) se consolida como la economía mejor posicionada, seguido de Colombia (57°), mientras que México (66°), Brasil (67°) y Venezuela (68°) enfrentan desafíos similares.
A nivel mundial, Suiza, Luxemburgo e Islandia lideran gracias a sus políticas de inversión sostenida en capital humano. Hong Kong sorprende con un ascenso histórico hasta el cuarto lugar y los Emiratos Árabes Unidos ingresan por primera vez al Top 10, al demostrar que los cambios estratégicos en materia de educación y atracción de profesionales pueden rendir frutos en plazos cortos.
Preocupa la fuga de talentos
Rubén Guevara, director general de Centrum PUCP, sostiene que la fuga de talentos en el Perú es una de las principales consecuencias de la falta de un plan articulado para fortalecer la competitividad del capital humano. "La migración de profesionales altamente calificados hacia mercados más estables y con mejores condiciones laborales no solo priva al país de su recurso estratégico más valioso, sino que también debilita la capacidad de innovación y productividad de las empresas locales", indicó.
Agregó que el resultado es un círculo vicioso, toda vez que "se invierte en educación, pero los beneficios terminan favoreciendo a otros países que logran captar a nuestros mejores profesionales", advirtió.
En la misma línea, Luis Del Carpio, director de la Maestría en Gerencia del Desarrollo Competitivo Regional en Centrum PUCP, señaló que "si no se implementan políticas públicas y privadas que combinen incentivos económicos, formación continua y descentralización de oportunidades, el Perú corre el riesgo de agravar su dependencia de talento externo y perder la posibilidad de transformar su capital humano en un verdadero motor de desarrollo sostenible".
PUEDES VER: Crece la preferencia por viviendas de segundo uso en Lima Metropolitana: alcanza un 77% en julio
Sobre el Ranking Mundial de Talento
Este ranking evalúa a 69 economías de acuerdo con su capacidad para desarrollar, atraer y retener talento, un factor clave para el fortalecimiento de la competitividad económica. Además, se considera una herramienta esencial para orientar políticas de gestión del talento humano, con el fin de mejorar las condiciones para el desarrollo profesional y personal, así como elevar la calidad educativa desde los niveles escolares.
