Es complicado parar los malos hábitos y tratar de paliar sus efectos de un momento a otro.
Dejar de fumar, el alcohol, los alimentos ultra procesados o cualquier costumbre que sea perjudicial para la salud puede hacer que empecemos con un propósito claro y con muchas ganas, pero que rápidamente abandonemos y terminemos recayendo, lo que solo genera frustración y desmotivación por volverlo a intentar en un futuro.
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