En apenas unos años,
Machaka Burger ha pasado de ser una revelación en plena pandemia a erigirse como un referente indiscutido entre las hamburgueserías de Barcelona. Su historia es la de una resiliencia creativa en tiempos adversos, la de una apuesta por la calidad sobre el artificio y la de un fundador —el brasileño
Paulo Pusset— que ha sabido convertir la dificultad en éxito.
Seguir leyendo...