La semilla llena de magnesio que fortalece los músculos y huesos y ayuda evitar las lesiones
La alimentación saludable dejó de ser una moda para convertirse en una elección consciente. Cada vez más personas buscan sumar alimentos reales, ricos en nutrientes, que aporten beneficios concretos al cuerpo.
En ese contexto, las semillas de zapallo se posicionan como una opción clave: son versátiles, accesibles y tienen un perfil nutricional que sorprende.
Este pequeño alimento concentra una gran cantidad de magnesio, hierro, vitamina E y fibra. Consumir apenas 30 gramos al día puede marcar una diferencia en la salud muscular, ósea y digestiva.
¿Qué aportan las semillas de zapallo?
Las semillas de zapallo contienen nutrientes esenciales que el cuerpo necesita para funcionar bien. Entre ellos se destacan:
- Magnesio: fortalece los músculos, mejora el sueño y regula el sistema nervioso. También ayuda a controlar la glucosa y reduce el cortisol.
- Hierro y zinc: fundamentales para el sistema inmune y la producción de energía.
- Vitamina E y antioxidantes: protegen las células del daño oxidativo.
- Fibra: mejora la digestión y favorece la salud intestinal.
- Omega 3 y 6: ayudan a reducir el colesterol LDL y cuidan el corazón.
Además, estas semillas tienen propiedades antiinflamatorias, efecto antiparasitario y contribuyen a mantener el buen ánimo.
¿Qué enfermedades ayudan a prevenir?
Gracias a su composición, las semillas de zapallo pueden colaborar en la prevención de:
- Enfermedades cardiovasculares
- Trastornos digestivos
- Problemas óseos
- Alteraciones del sueño
- Deficiencias inmunológicas
No se trata de un alimento milagroso, pero sí de un complemento ideal para una dieta equilibrada.
¿Cómo sumarlas al menú diario?
La clave está en la variedad. Las semillas de zapallo se pueden incorporar fácilmente en:
Cáncer de colon: llevaba una vida saludable, presentó un único síntoma y recibió el peor diagnóstico
- Tostadas con hummus o aguacate
- Ensaladas frescas o tibias
- Sopas y cremas
- Tartas saladas
- Tacos o wraps
- Yogures y bowls de frutas
Una buena técnica es tostarlas con especias para potenciar su sabor. Así, comerlas se vuelve un hábito fácil de mantener
