Asesinato de Charlie Kirk intensifica la polarización política en Estados Unidos
En Estados Unidos la conmoción política y social se ha desatado tras el asesinato de Charlie Kirk, activista conservador, ideólogo clave del movimiento MAGA y amigo personal del presidente Donald Trump. Su muerte se configura como un hito que puede marcar la agenda y el tono del debate político en el país norteamericano.
El hecho ocurrió este miércoles en un evento organizado en la Universidad del Valle de Utah, donde Kirk iniciaba su nueva gira llamada America Comeback.
“El gran, e incluso legendario, Charlie Kirk, está muerto”, escribió el presidente Donald Trump en Truth Social, “Nadie comprendía ni tenía el corazón de la juventud en los Estados Unidos mejor que Charlie”. “Todos lo amaban y admiraban, especialmente yo, y ahora ya no está con nosotros. Melania y mi más sentido pésame a su hermosa esposa Erika y a su familia. ¡Charlie, te queremos mucho!”. Fue parte de lo que escribió el mandatario republicano en su red social con un sentido tono.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto al activista conservador, Charlie Kirk, en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Foto: Casa Blanca.
Charlie Kirk, de 31 años, casado y padre de dos niños, oriundo de Arlington Heights, se convirtió en uno de los rostros más visibles del conservadurismo juvenil en Estados Unidos. Su vínculo con Donald Trump lo transformó en uno de los mayores aliados del presidente en la conquista de la juventud republicana.
Fundador de Turning Point USA, una organización dedicada a expandir el ideario conservador en los campus universitarios del país, Kirk logró construir un movimiento que apelaba a un público mayoritariamente joven y se transformó en todo un fenómeno de redes sociales.
En X acumulaba 5,6 millones de seguidores y en Instagram 8,8 millones. Era figura recurrente en Fox News, su podcast The Charlie Kirk Show sumaba entre 500 y 750 mil descargas por episodio y publicó varios libros, incluido The MAGA Doctrine.
Más allá de su presencia mediática, fue arquitecto de una red de apoyo electoral que resultó valiosa para Donald Trump.
Con presencia en más de 3 mil 500 campus y más de 250 mil miembros, Turning Point se convirtió en altavoz del ultraconservadurismo y en una de las principales fuentes de financiamiento del movimiento MAGA. Solo en 2024, ingresó 85 millones de dólares en donaciones. Creada en 2012, cuando Kirk tenía apenas 18 años, la organización afirma que su meta es “construir la red de activismo conservador más organizada y poderosa en escuelas secundarias y universidades” del país. Hoy es la organización juvenil más grande y de más rápido crecimiento en Estados Unidos.
Sin embargo, diversas entidades han cuestionado la legalidad de su financiamiento y han advertido que no cumple con auditorías externas, lo que ha alimentado sospechas de enriquecimiento personal entre sus líderes, incluido el propio Kirk.
Charlie Kirk llegando al evento organizado en la Universidad de Utah. Vía X @MAGAVoice 10/09/2025.
Más allá de eso, Kirk se hizo muy conocido por sus videos “Prove Me Wrong” (demuestrame que me equivoco), donde debatía con estudiantes en campus universitarios. Kirk había iniciado ayer en Utah una nueva gira llamada America Comeback, donde recorrería diversas universidades realizando estos debates. Su estilo, polémico y confrontacional, lo había hecho destacar por posiciones políticas radicales y consignas controvertidas.
Entre sus polémicas, destacó su oposición al movimiento Black Lives Matter, al aborto, a los derechos LGBTQ+ y a las políticas de diversidad e inclusión, que consideraba parte de un “adoctrinamiento de izquierda”.
Durante la pandemia de COVID-19 denunció las restricciones sanitarias como un “complot contra el cristianismo”. Publicó listas negras de profesores universitarios a los que acusaba de promover ideas de “adoctrinamiento de izquierda”, negó el racismo sistémico, sostuvo que el “privilegio blanco” es una mentira y defendió un retorno a los roles de género tradicionales.
Sobre las mujeres, llegó a afirmar que el uso de anticonceptivos las volvía “amargadas” y que a los de 30 años “no eran atractivas en el mercado de citas”. Se opuso al matrimonio igualitario y a los tratamientos de afirmación de género, citando principalmente pasajes bíblicos contra la homosexualidad.
Charlie Kirk, activista conservador y aliado de Donald Trump. Foto: Gage Skidmore.
Kirk también fue un férreo defensor del Estado de Israel y un opositor a la inmigración. En abril de 2023, tras un tiroteo en una escuela de Nashville, declaró que las muertes por armas de fuego eran un “precio desafortunado” pero necesario para proteger la Segunda Enmienda.
Según muestran los registros de video, durante un diálogo con un asistente del público, Kirk fue consultado sobre cuántos estadounidenses trans habían protagonizado tiroteos masivos en la última década. Kirk respondió: “Demasiados”. El joven replicó que fueron cinco y le preguntó si sabía cuántos tiroteos masivos hubo en total. “¿Contando o no la violencia de pandillas?”, respondió Kirk. Inmediatamente, se escuchó el disparo y el activista cayó desplomado.
La policía informó que el tirador llegó al campus a las 11:52 de la mañana, subió hasta un tejado desde donde disparó a unos 200 metros de donde estaba Kirk y luego huyó hacia un vecindario cercano. El FBI recuperó el arma, un rifle de cerrojo de alta potencia, y aseguró contar con imágenes nítidas del sospechoso. De momento, no han difundido las grabaciones mientras trabajan en su identificación.
Las reacciones políticas han sido inmediatas. El gobernador de Utah, Spencer Cox, habló de un “asesinato político”. Desde el despacho Oval, Trump calificó a Kirk de “mártir de la verdad y la libertad” y culpó directamente a la retórica de la izquierda radical. Demócratas como Joe Biden, Barack Obama y Kamala Harris también lamentaron el crimen, condenando la violencia política.
Charlie Kirk durante la Conferencia de Acción de Turning Point el 2023. Foto: Gage Skidmore.
En la cámara de representantes, un minuto de silencio en su memoria terminó convertido en disputa. La republicana Lauren Boebert interrumpió la ceremonia para pedir rezar “en voz alta”, lo que generó reclamos de los demócratas. Otra congresista republicana, Anna Paulina Luna, señaló a los demócratas como responsables del clima que provocó el asesinato.
El asesinato de Kirk, aún por esclarecer las motivaciones detrás de quien sea el o la asesina, está dejando importantes señales de lo que puede ser el futuro inmediato de la política estadounidense. Kirk ya está siendo elevado como un mártir, su figura y asesinato se está transformando en un importante catalizador para sus aliados y defensores, consolidando su narrativa y visión de mundo que ahora queda como un imperativo moral para quienes seguían al activista.
La polarización en la interna de Estados Unidos no solo se acrecentará tras su asesinato, sino que puede ser un hito que inaugure un periodo aún más radical y violento en el país de la libertad. La narrativa del mártir a menudo deshumaniza al oponente político, culpándolo por el clima de odio que, supuestamente, llevó al asesinato. El hecho podría hacer que cualquier intento de diálogo o reconciliación sea visto con sospecha.
En definitiva, a la espera de que se sepan más detalles sobre su muerte, la persona responsable y sus motivaciones, lo que queda claro es que esto marcará la agenda política de la Casa Blanca y su asesinato quedará como un frívolo recordatorio para sus seguidores, pero también como una oscura amenaza para quienes piensan distinto y ahora son apuntados como responsables de crear el ambiente que permitió su asesinato.
